Cuando decimos Grupo habitualmente aparece la relación con Grupos de Reflexión, con una indicación a un paciente que no está socializado, con alguien que se encuentra solo o aislado, con un grupo social, o sino con los grupos de autoayuda y los diferentes grupos de “los”o sea aquellos que  se unen por presentar el mismo síntoma. La implementación de estas modalidades de trabajo son útiles  en determinadas etapas de un paciente,…pero, existen otro tipo de grupos.

Los grupos en análisis. Se trata de un dispositivo que posibilita  capitalizar aquello que ofrece el grupo, como primer momento, tal como lo es la identificación,  la especularidad, y la proyección de los conflictos de uno en el otro, para avanzar hacia otro plano, y producir efectos de análisis en cada sujeto. Conforman espacios de palabra en los que, lo que uno dice, sirve como disparador en el otro y permite  profundizar en los aspectos más complejos de cada integrante. El paciente, que siempre dice más de lo que cree decir, se descubre en fallidos, malos entendidos, y en asociaciones de las que no pensaba hablar. Este movimiento permite al analista intervenir en los conflictos anudados de la historia de cada sujeto.