La violencia estalla cuando se produce la irrupción abrupta de aquello que quedó excluido del discurso.

Aquello que no encuentra su expresión mediante la palabra, surge en diferentes formas de presentación, que no se limitan exclusivamente al golpe, abuso o maltrato físico.

El hombre debe renunciar a satisfacer deseos inmediatos para poder vivir en comunidad... “Lo que discernimos acerca de las pulsiones sexuales vale por igual respecto de las pulsiones de agresión. -decía Freud- Son sobretodo estas últimas las que dificultan la convivencia humana y amenaza su perduración: que limite su agresión es el primer sacrificio y acaso el más duro que la sociedad tiene que pedir al individuo.