Es la posibilidad que se le da a un niño de comenzar a ser escuchado por un adulto. Se desarrolla en un clima lúdico… y con la  condición de que no se hable en la sesión del otro progenitor ausente.

Pero tengamos en cuenta que es ella, la madre, quien debe habilitar ese vínculo.

El re vincularse con un padre no es sin el genuino permiso de  la madre.

Pensemos en algunos de los efectos que en el psiquismo de un niño producirá el crecer ante el aniquilamiento de una de las figuras parentales.

Cuando se hace desaparecer a un padre de la vida de un niño, inconscientemente, o bien se lo idealiza o bien se lo trae a la escena de su vida identificándose con aspectos negativos de este y hasta repitiendo en sus elecciones futuras ocupar el lugar que se le ofreció en la infancia,  padeciendo de ese rol que se le adjudicó.

Quien vivió con la sensación de haber sido abandonado por uno de sus padres, en el futuro se convertirá en alguien abandonico o generará situaciones en las cuales se haga abandonar. Pero su vida girará alrededor de la palabra “abandono”.

 El crecer con odio, inculcado por el progenitor conviviente hacia el otro, tendrá consecuencias en su identidad sexual, en el modelo de pareja a elegir en el futuro, en las demás relaciones intersubjetivas, y en el contexto social.

El primer objetivo es que el niño se distienda, pierda el miedo a sentirse atacado, cuestionado, interrogado…y que se pueda llevar de la sesión, esa partecita de padre que juega, que sonríe…ese que tal vez conoció alguna vez…o  ese aspecto de él que nunca pudo tener, ya que siempre  estaba peleando con su madre.

 

Co-parentalidad

 Una mamá que mantuvo al padre de sus hijos alejado durante varios años, por medio de diversas denuncias, queriendo demostrar  un cambio en su actitud, dijo a su hijo Pedrito de 8 años en una sesión vincular:

Madre: Vos tenes que venir…te tenes que amigar con tu papá.

Pedrito: Y porqué no te amigás vos?? …Esto es la Co-parentalidad!!

 La posibilidad de que  los padres puedan comenzar a hablar de los hijos, y no de “ellos niños” en tanto a lo que supuestamente sentirían en su lugar

Es muy importante que los progenitores puedan comprender que, esto tan desagradable para ellos, como la co-parentalidad, es la mejor manera  de que le den a su hijo el lugar que sólo ellos pueden facilitar,…que  nuevamente…hagan nacer al niño. 

  

Quien abusó del niño?

No acordamos con los tratamientos de re vinculación en los casos de abuso sexual infantil comprobado. –ya que esto sería negar el concepto de trauma y el sentido de delito, que no es incumbencia del ámbito psi. 

-Todos conocemos algunas de las consecuencias que en un adulto tiene el haber sido abusado sexualmente en la infancia por su padre o familiar cercano y valorizado. Las mismas van desde convertirse en un pedófilo, o hacerse abusar, o derivar en diferentes desviaciones sexuales, hasta aquellas madres, que por haber padecido abuso, proyectan esta vivencia en sus hijos, convencidas de que han padecido lo mismo.

Abundan los casos en los que observamos en adultos las consecuencias del abuso sexual durante la infancia. Pero no existe casuística que de cuenta en la adultez de casos de “falso abuso sexual” en la infancia.

Ante un alto porcentaje de denuncias falsas de abuso sexual infantil entre ex cónyuges, con el agravante de hacerle relatar al niño con lujo de  detalles sobre como aconteció la escena no vivida, nos interrogamos acerca de las secuelas posibles en el futuro de estos niños.

Nos preguntamos: Las consecuencias futuras que sufrirán estos niños de falso abuso, serán similares a las del abuso sexual consumado?

Ese niño que describe los pormenores de un momento que no existió, ha sido abusado…su madre lo ha violado en su inocencia.